La nueva legislación en Cataluña sobre los alquileres turísticos endurece las sanciones contra las viviendas que no tengan licencia municipal con multas que pueden alcanzar los 600.000 euros. Barcelona ya ha comenzado a abrir expedientes sancionadores mientras la ciudad mantiene la moratoria para nuevas autorizaciones. El sector critica la desproporción de las medidas sancionadoras.

Solo en la Ciudad Condal se estima que existen más de 6.000 alquileres turísticos fuera de la legalidad, es decir, no cuentan con uno de las 9.606 licencias otorgadas por Ayuntamiento. El gobierno de Ada Colau acaba de ampliar la moratoria sobre los pisos turísticos y endurece las condiciones para acceder a los permisos.

Mientras tanto, La Ley de Turismo de Cataluña aprobada el pasado verano, donde se incluyen los los alquileres turísticos de viviendas está comenzando a sancionar a las viviendas “ilegales”. Las multas por colocar en el mercado una vivienda turística sin permiso van de los 30.000 a los 600.000 euros.

“Es desproporcionado. Son multas enormes que pueden provocar la ruina por, quizá, alquilar un piso durante cinco días al año”, argumenta Elizabeth Casañas, portavoz de la Plataforma ProViviendas Turísticas.

 

Fuente: Idealista.com